Bajo un amplio operativo de seguridad, la CGT, junto a las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), organizaciones de jubilados y diversos movimientos sociales, marcharon este miércoles al Congreso en el inicio de un nuevo plan de lucha con el objetivo de presionar al Gobierno de Javier Milei. No obstante, la protesta tuvo un carácter casi testimonial, movilizando principalmente a los sectores sindicales más combativos, encabezados por Pablo Moyano, mientras que la convocatoria y participación de los gremios más influyentes de la conducción central fueron muy limitadas.

Sin un consenso interno para avanzar por el momento hacia un nuevo paro general contra la administración libertaria, los principales dirigentes cegetistas mostraron un rol apagado durante la manifestación. En contraste, el camionero Pablo Moyano asumió un protagonismo destacado al señalar que la marcha, junto con los jubilados, es el primer paso hacia “un gran paro nacional en los próximos meses”. El resto de los referentes se mostró más moderado y tras una breve vuelta por la plaza, se desconcentraron individualmente.
Según informó Clarín, esta semana los gremios de la CGT recibieron un guiño del Gobierno con la modificación de la reglamentación de la reforma laboral, que impacta favorablemente en el financiamiento sindical al precisar que el 2% de las cuotas solidarias se calculará sobre el total de las remuneraciones percibidas mensualmente por los trabajadores y no únicamente sobre el salario básico convencional. Además, se volvió a habilitar la realización de aportes empresariales a las organizaciones sindicales, siempre que tengan un destino específico.
La movilización de este miércoles evidenció una presencia testimonial de los gremios más poderosos de la central sindical, con el acompañamiento de organizaciones kirchneristas y una mayor participación de agrupaciones de izquierda. Resultó llamativa la retirada de la plaza por parte de los tres integrantes del triunvirato cegetista —Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros)— quienes, ya avanzada la marcha, se sumaron a la columna encabezada por el diputado Hugo Yasky frente al cine Gaumont. Tras pasar frente al Congreso y llegar al edificio de la ex Caja de Ahorro, se desconcentraron rápidamente: Sola se dirigió hacia avenida Corrientes y los demás hacia Plaza Constitución.
Importantes referentes sindicales buscaron desmarcarse de la movilización, enfatizando que no se trataba de un acto de la CGT sino más bien de la izquierda, organizaciones sociales y movimientos de jubilados. En efecto, además de algunas banderas de La Cámpora y Libres del Sur, fueron protagonistas partidos como el Partido Obrero, el PTS y el MST.
El gesto fue criticado por organizaciones peronistas, que no ocultaron su enojo ante la actitud de los dirigentes sindicales. “Una vergüenza”, resumió un legislador ante este medio, refiriéndose al tono de la CGT en una manifestación que no duró más de 30 minutos.
Entre los dirigentes presentes también estuvieron Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA; el exjefe del SUTEBA, Roberto Baradel; y Juan Carlos Schmid, exsecretario general de la CGT y referente de la CATT.
“Ojalá que esto sea el inicio de la resistencia ante un gobierno tan dañino que le está haciendo mucho daño a los argentinos”, declaró Pablo Moyano, quien estuvo separado del triunvirato cegetista y aprovechó la oportunidad para pedir la unidad del peronismo.
### El curioso pedido de Moyano para Kicillof, Máximo, Massa y Cristina
Durante la marcha con jubilados, el dirigente camionero se involucró en la interna peronista con un mensaje directo para el gobernador Axel Kicillof, el diputado Máximo Kirchner, Sergio Massa y Cristina Kirchner.
“Que se dejen de romper las pelotas, de pelearse por un diputado más o por una banca. Que se junten Axel, Máximo, Massa y Cristina, y que dejen de molestar. ¿No se dan cuenta de lo que está pasando afuera?”, reclamó con indignación.
En este sentido, Moyano instó a los distintos sectores del peronismo a unirse y buscar consenso para ser “alternativa” en las elecciones del año próximo. “Tiene que haber una gran PASO para decidir el candidato del peronismo”, afirmó. Además, señaló que no ve “un gobernador que ponga las pelotas sobre la mesa y diga: ‘Quiero ser candidato a presidente del peronismo para darle soluciones a los jubilados, a los trabajadores, a la reforma laboral’”.
### Una jornada de protestas en todo el país
Más allá del intento de la CGT por desmarcarse de la llamada Jornada Nacional de Lucha, desde temprano hubo cortes y movilizaciones en distintas provincias bajo la consigna “No a la baja del programa Volver al Trabajo”.
En Avellaneda, organizaciones sociales y agrupaciones de izquierda intentaron cortar el acceso al puente Pueyrredón, que conecta la Provincia con la Ciudad de Buenos Aires, generando momentos de tensión con las fuerzas de seguridad. La Policía Federal aplicó el protocolo antipiquetes y las organizaciones se desconcentraron para luego marchar hacia el Congreso.
Las protestas se replicaron en provincias como Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Misiones, Río Negro, Salta, Jujuy, Neuquén, Santa Cruz y Chubut.
Por su parte, la CGT tiene previsto participar en la tradicional movilización de San Cayetano, el próximo 7 de agosto, convocada bajo la consigna de “paz, pan
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